Veo a mucha gente joven rayándose con qué carrera elegir como si fuera una decisión irreversible. Lo entiendo, porque el discurso alrededor de la universidad lo vende así: elige bien, porque esto define tu futuro.
La realidad es otra.
Trabajo con personas en posiciones parecidas que han estudiado ADE, teleco, física, matemáticas, antropología y ciencias políticas. Alguno que ni ha pisado la universidad. Todos trabajando con IA, todos resolviendo problemas reales, todos con algo útil que aportar.
La pregunta mal formulada
Muchas veces se elige un grado por "las salidas que tiene". O lo eliges y alguien te suelta esa pregunta clásica: ¿y eso qué salidas tiene?
En la mayoría de los casos es una pregunta mal formulada. Asume que existe un mapa directo entre grado y profesión. Y ese mapa no existe para casi nadie.
Salvo en profesiones reguladas — medicina, arquitectura, derecho si quieres ejercer — el grado determina mucho menos de lo que parece. Lo que estudias en la carrera no se parece a lo que luego haces, y las salidas profesionales no están tan atadas al título como te cuentan cuando tienes 17 años.
Lo que sí es cierto en IA y tecnología
En el mundo en el que trabajo — IA, automatización, producto — esto es más evidente que en ningún sitio. Los perfiles que mejor entienden cómo usar estas herramientas no son los que tenían el grado "correcto". Son los que desarrollaron criterio, curiosidad y tolerancia a la ambigüedad. Eso no lo da ningún grado en particular. Lo puedes traer de física, de historia o de derecho.
Lo que no funciona es esperar que el título te abra la puerta. En este campo, la puerta la abres tú.
El único consejo que daría
Si tuviera que darle un consejo a alguien eligiendo ahora, sería uno solo: abre LinkedIn, busca perfiles de gente que trabaje en lo que te llama la atención, y mira dónde han acabado años después.
Vas a ver que casi nadie hace exactamente lo que estudió. Y que gente con grados muy distintos ha llegado a sitios muy parecidos.
Elige un grado que te interese lo suficiente para sostener cuatro años de esfuerzo. El resto se construye después.